El individuo participa en la sociedad a través de los roles que desempeña. Una persona no desempeña un solo rol, sino que tiene varios papeles a la vez. Así, podemos desempeñar el rol de padre, el de funcionario, el de esposo y el de amigo, por ejemplo.
Me ha parecido realmente interesante la parte de la lectura que habla del conflicto que a veces puede provocar en la persona el desempeño de los diferentes roles. Viene hablando de que un empresario autoritario en la oficina y sumiso en casa puede vivir ese conflicto si su esposa va a la oficina, porque no sabe qué rol representar.
Creo que, como humanos, cometemos un error fundamental. La persona es un todo, no una cajonera llena de compartimentos diferenciados. Por ello debemos vivir desde el interior hacia el exterior. Desde lo profundo de uno mismo: donde residen los valores y los principios morales, donde contestamos las preguntas existenciales. Donde habite el alma, o la consciencia o el ser de uno mismo. Cada uno lo llama de una forma.Para que parecer coherentes, debemos ser coherentes. No vale ir de tolerante por la vida y después pegarse por un “quítate para allá”.
Y para trabajar con personas, es algo que hay que tener siempre presente. No trabajamos con problemáticas abstractas, tal como “el colectivo gitano” o “los inmigrantes”. Trabajamos con personas. Y debemos tratarlas como tal: como sujetos íntegros, con personalidades concretas constituidas, en parte, por un problema social. Pero no vale intervenir por partes, o cubrir a parches las carencias. Porque una persona que no tiene qué llevarse a la boca, ve afectados todos los ámbitos de su realidad: su rol de padre, su rol de trabajador o de parado, su rol de inmigrante…
Por eso hay que andarse con ojo con eso de los roles y de las incoherencias. Porque para conocer el problema de otro, antes hay que conocerse muy bien a uno mismo. Como dice un proverbio chino, “quien quiera cambiar el mundo, que de antes dos vueltas por su propia casa”.
Yo pienso que cambiar tu casa es cambiar el mundo. Cada vez que alguno de nosotros aprendemos algo sobre la intervención socioeducativa, estamos cambiando el mundo. Porque ya no somos los mismos, algo ha cambiado que hará que nuestro comportamiento e influencia sea diferente. Es algo parecido a lo de la mariposa generando un huracán. Jose
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