La exposición de hoy me ha resultado muy interesante. He de reconocer que yo, si me sacas de la coca, la heroína, los porros, las anfetas y el alcohol, poco más conozco sobre drogas. He descubierto algunos nombres nuevos (¿polvo de ángel?), y muchas de las incidencias y efectos perjudiciales que causan en el organismo.
También apareció un aspecto que me dejó sorprendido y algo confuso. Nunca lo había pensado, pero es verdad: la propaganda que se le hace en los medios de comunicación a las drogas. De forma oficial se presentan como algo negativo: el Gobierno prepara constantes campañas anti-drogadicción, cada cual más desagradable e impactante. Sin embargo, en las películas, y en la sociedad en general, se hace una propaganda increíble de las drogas. Pongamos un ejemplo: Gossip Girl. Una de las series más it del momento, cuyos personajes marcan tendencia y cuyos entramados amorosos causan furor. En esta serie aparece un personaje, Chuck Bass, joven empresario, que encarna la mezcla perfecta entre “chico malo” y “novio perfecto”. Aparece constantemente bebiendo alcohol, incluso consumiendo otro tipo de drogas. Otra de los personajes, Jenny Humfrey, adolescente rebelde y diseñadora revelación, actúa como tapadera de su novio camello en algunos capítulos. Por no hablar de la protagonista por excelencia, Serena Van Der Woodsen, una chica divertida y sexy, con un pasado cargado de fiestas, copas y alcohol.
Aunque directamente en la serie no se defienden las drogas como algo positivo, ni como “guay”, ni “divertido”, en el fondo se tiende a permitir esa asociación inmediata entre “drogas” y “éxito, rebeldía, sensualidad, atracción”, o cualquiera de las características que presentan los personajes que las consumen o han consumido.
Y esto es terrible, porque estos personajes actúan como modelo de muchos adolescentes y jóvenes. Y eso es todo un peligro.
Efectivamente, una cosa son las políticas oficiales y otro los mensajes "subterráneos". Además el efecto de lo políticamente correcto ejerce de referente en adolescentes y jóvenes para hacer justamente LO CONTRARIO. No hay nada más atractivo que un pasado políticamente incorrecto plagado de pequeños delitos, fiestas, drogas,etc... Eso te hace ser un poco golfo/a, atrevido/a,... Luego viene la realidad a descacharrarte "la película" que te habías montado. Jose
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